¿RESPONSABILIDAD, EGOÍSMO O IMPIEDAD? EL REBROTE DEL COVID TAN ANUNCIADO Y/O PROVOCADO POR LA IRRESPONSABILIDAD DE: ¡NO PASA NADA!; ¡YO NO TENGO MIEDO A CONTAGIARME!

AQUÍ NOS CABE PREGUNTAR, Y ¿PODEMOS RESPONSABILIZARNOS AL MENOS DE CONTRIBUIR A NO CONTAGIAR CADA UNO DE NOSOTROS A OTROS TANTOS? SI NO TOMAMOS MEDIDAS EN NUESRO DIA A DIA, EL COVID-19 AVANZARÁ CON CONTAGIOS EN PROGRESIÓN GEOMÉTRICA.

En los meses de confinamiento se han vivido dos caras de una misma moneda. Por un lado, los sanitarios sin parar de trabajar, los empresarios que veían caer sus negocios, los enfermos de Covid o los que han sufrido la pérdida de algún ser querido. Por otro lado, los inmunes a la pandemia, los que veían muy de lejos el poder contagiarse, los que estaban encerrados porque, “no había otra”. Y tras dos meses, llegó la desescalada.

Al principio veíamos a la gente ansiosa por salir a la calle, muchos corriendo cuando nunca antes lo había hecho, familias enteras paseando. En a penas dos días parecía que todo se hubiera olvidado, como si el dichoso virus hubiera desaparecido; porque esos meses de confinamiento se podían olvidar con un permiso para salir en unas horas determinadas.

Había ganas de reunirse con familiares, amigos, de volver al trabajo y de tomarse una cerveza al aire libre, porque eso te hace olvidar todos los días que has pasado encerrado. Así, empezaron los abrazos, los besos, las reuniones de más de 10 personas, las salidas sin precauciones. Y por ende empezaron los rebrotes. Las fiestas clandestinas, el Dj regando con su baba a los oyentes, el botellón y seguir con: “a mí no me pasa nada”.

En verano se ha sufrido una amnesia por gran parte de la población. Se ha querido olvidar, dejar atrás lo que había pasado, disfrutar del verano “tan merecido”; eso si, con mascarilla y con distancias. Pero, siendo realistas, ¿hemos cumplido estas medidas cómo debíamos haberlo hecho? Creemos que no.

Mucha gente ha salido a la calle sin mascarilla porque “hace mucho calor”, otros acudían a la playa sin respetar la distancia o el aforo, muchos organizaban fiestas sin limites de invitados, ¿y cual ha sido el precio? Volver de las vacaciones de verano y un segundo rebrote. Las fiestas clandestinas de más personas de lo autorizado, el no mantener la distancia de seguridad o distancia social y el relajo de protección ha provocado, una vez más, la posibilidad de contagio seguro.

Hace unos días hubo en Madrid una manifestación, promovida por un cantante muy conocido y negacionista, en contra del uso obligatorio de mascarillas. Su lema: “¡No tenemos miedo, queremos ver el virus!”. Todo eso ha provocado mucho revuelo porque mientras muchos sanitarios se matan a trabajar, poniendo en riesgo su salud o la de su gente cercana, estos individuos salen a la calle sin respetar al resto de la población. De hecho, se nos pasan por la cabeza muchas preguntas: ¿qué habrá sido de ese manifestante que dio positivo tras haber acudido a tal evento?, ¿sigue sin tener miedo y queriendo ver al virus? Suponemos que ni se habrá planteado acudir al hospital, porque “el virus no existe”.

Por lo tanto, ¿estamos siendo justos con aquellas personas que sacrifican su vida por nosotros cada día en los hospitales?, ¿y con aquellos que respetan las mediadas de seguridad? Por favor, seamos responsables y hagamos de España un lugar seguro.

 

Dra. Olga Martin Díaz                                                                                        Dña. Begoña García Vericat

olgamartindiaz@gmail.com                                                                              b.garcia.vericat@gmail.com

MASAM                                                                                                                 Psicóloga MPGS

Olga Martín Díaz
Col-M-12996

Psicólogo especialista en Psicología Clínica
Psicóloga Forense y Criminóloga, Máster en Psicoterapia
Especialista europeo en Psicoterapia Europsy
Profesora del Máster General Sanitario de Psicología en TCA, UNAV, Pamplona

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