Relación SIBO Y TCA Y TCA Y SIBO
Sí existe evidencia creciente de asociación bidireccional entre algunos trastornos de la conducta alimentaria (TCA) —sobre todo anorexia nerviosa y bulimia nerviosa— y el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO, por sus siglas en inglés). No se trata de una relación causal simple, pero varios factores explican el vínculo:
Mecanismos que pueden conectar TCA y SIBO
- Alteraciones en la motilidad intestinal
La desnutrición, la restricción calórica prolongada y el uso de laxantes o vómitos recurrentes pueden retrasar el vaciamiento gástrico y disminuir la motilidad del intestino delgado.Esta hipomotilidad favorece el estancamiento del contenido intestinal y, con ello, el sobrecrecimiento bacteriano. - Cambios en la microbiota intestinal
Los TCA suelen asociarse a dietas muy restrictivas, bajas en fibra y alta variabilidad en el aporte de nutrientes, lo que modifica el equilibrio microbiano. La disbiosis puede favorecer tanto la aparición de SIBO como síntomas gastrointestinales funcionales (hinchazón, dolor, diarrea/estreñimiento). - Uso crónico de laxantes y vómitos inducidos
Muy frecuente en bulimia y en anorexia tipo purgativa. Los laxantes osmóticos o estimulantes alteran la flora intestinal y la motilidad; los vómitos crónicos afectan el equilibrio ácido-base y la función digestiva. - Alteraciones inmunológicas y de la mucosa intestinal
La desnutrición y la pérdida de masa magra pueden debilitar la barrera intestinal y la respuesta inmune, aumentando la vulnerabilidad a sobrecrecimiento bacteriano. - Factores psicológicos y del eje intestino-cerebro
El estrés crónico y la hiperactividad del eje HPA en los TCA influyen en la motilidad y la permeabilidad intestinal, aumentando la susceptibilidad a SIBO.
Datos clínicos relevantes
- Estudios observacionales (p.ej., Quigley 2020; Carbone et al., 2022) han encontrado mayor prevalencia de SIBO en pacientes con anorexia nerviosa (hasta 40-50 % en algunas series pequeñas) frente a controles sanos.
- Muchos pacientes con TCA que refieren distensión abdominal, dolor, diarrea/estreñimiento y flatulencia persistentes a menudo cumplen criterios diagnósticos de SIBO tras pruebas de aliento (hidrógeno/metano).
- A la inversa, SIBO y la sintomatología digestiva pueden agravar las distorsiones de la imagen corporal o mantener las conductas restrictivas al asociar comer con malestar abdominal.
Implicaciones clínicas
- En pacientes con TCA que presentan síntomas gastrointestinales crónicos, vale la pena considerar el despistaje de SIBO (prueba de aliento con lactulosa o glucosa).
- El tratamiento de SIBO (antibióticos no absorbibles, probióticos, dieta baja en FODMAP bajo supervisión médica) suele mejorar el confort digestivo y puede facilitar la rehabilitación nutricional.
- Siempre debe abordarse de forma multidisciplinar: digestivo, nutrición y salud mental.
Referencias blibliogáficas abreviadas:
Quigley EM. Small Intestinal Bacterial Overgrowth and Functional GI Disorders: An Update. Curr Gastroenterol Rep. 2020.
Carbone F, et al. Altered gut–brain axis and SIBO in anorexia nervosa: prevalence and clinical impact. Nutrients. 2022.
Kleiman SC, et al. Gut microbiota and anorexia nervosa: a review of the literature. Curr Psychiatry Rep. 2020.
