Miedo, incertidumbre, tristeza y preocupación son algunas de las emociones que se están experimentando desde que se inició la pandemia. Preguntando a amigos, familiares y gente cercana sobre cómo resumirían estos meses, desde que se estableció el estado de alarma el pasado mes de marzo hasta ahora, se encontró que solo un 8% se sentían tranquilos o en paz. La mayoría de ellos expresaban estar hartos de la situación, cansados e impacientes por saber que va a pasar.

 

 

 

 

 

 

 

Esta pandemia ha sido algo inesperado. Se calcula que más de 2.500 millones de personas, un tercio de la población mundial, fueron confinadas el pasado mes de marzo. Muchas personas han estado encerradas solas o en pisos de escasos metros cuadrados, otras han tenido que compaginar el trabajo, tareas del hogar y crianza o cuidado de hijos/personas mayores. Tanto en una situación como en otra, se ha sufrido por la gran crisis económica y sanitaria, y ha dejado grandes secuelas psicológicas.

Diferentes estudios han encontrado que el confinamiento ha sido especialmente duro para las mujeres, personas de entre 18 y 39 años y aquellos que han requerido ayuda psicológica en el pasado. Mientras que unas investigaciones han encontrado que el miedo, la ansiedad y preocupación eran los temas que más se repetían entre los pacientes, otras han referido que los españoles han presentado sentimientos de tristeza, depresión y desesperación en estos últimos meses.

La muerte de miles de personas, muchos de ellos familiares o gente cercana, la pérdida de empleo, la falta de contacto social y el miedo a contagiarse ha ido dejando un estrés-postraumático en muchos españoles. De hecho, se preveía y así se ha demostrado, que los suicidios han aumentado desde que se inició el estado de alarma. Lo mismo ha ocurrido con las adicciones y la violencia dentro del hogar.

Aún encontramos que mucha gente tiene miedo de salir a la calle y de contagiarse, miedo a la incertidumbre y a enfrentarse a algo que no se puede controlar. Mucha gente ha parado su trabajo o estudios, contacto social y vida familiar, continuando aislada por miedo a ser una víctima del virus.

Ante esta situación muchos especialista de la Salud Mental piden la incorporación de compañeros de profesión, sobre todo en el área de atención temprana, para atender las secuelas psicológicas que está dejando esta pandemia, ya que si antes estos servicios escaseaban, ahora aún más.

Mientras que en marzo de 2019 se registraban casi 400 consultas psicológicas online, este año han aumentado a 5000. Según muchos profesionales de la Salud Mental esto se debe al estrés, nerviosismo y ansiedad por el hecho de estar encerrados y la imposibilidad de visitar a seres queridos. Pero, ¿es esto suficiente?, ¿estamos siendo conscientes del impacto psicológico que estamos sufriendo?

 

Dra. Olga Martin Díaz                                                                                              Dña. Begoña García Vericat

olgamartindiaz@gmail.com                                                                                    b.garcia.vericat@gmail.com

MASAM                                                                                                                        Psicóloga MPGS

Olga Martín Díaz
Col-M-12996
Psicólogo especialista en Psicología Clínica
Psicóloga Forense y Criminóloga, Máster en Psicoterapia
Especialista europeo en Psicoterapia Europsy
Profesora del Máster General Sanitario de Psicología en TCA, UNAV, Pamplona

 

Deja un comentario